Una estufa que además tiene que ser placa y horno
Las mejores cocinas de leña de 2026
Una cocina de leña calienta una habitación y cocina con el mismo fuego, y ese doble trabajo hace que su ficha se lea distinto de la de una estufa sin más. La potencia nominal se sigue publicando, pero está repartida: una parte va a la habitación y otra a la placa y al horno, y los fabricantes que publican ese reparto son minoría. Allí donde se da, es el número más útil de la hoja. La placa se describe por su superficie y por si lleva aros extraíbles — una placa maciza da un solo gradiente de temperatura, más caliente sobre el hogar, y cocinar en ella consiste en mover la cazuela y no en girar un mando. El horno se da en litros y, en los mejores anuncios, con el rango de temperatura que realmente alcanza; un horno que se queda en 200 °C es otro aparato distinto de uno que llega a 300 °C, y el pan lo deja claro enseguida. Luego las limitaciones prácticas que ninguna cifra de cocina recoge: el diámetro de conducto, normalmente menor que el de una estufa de habitación de la misma potencia; el material de la superficie, acero esmaltado o fundición, que decide cómo se limpia; y el manejo de la ceniza, porque una cocina se enciende a diario en invierno y no solo por la tarde. Comparamos potencia nominal, rendimiento, emisiones y norma, placa, cavidad del horno, hogar, conducto, medidas, peso y construcción.